Un museo de grandes
novedades.
Repetimos, siempre repetimos
lo mismo, es como si no aprendiéramos de la historia. La soledad, es algo que
no podemos ni pensar y entonces buscamos a quien asirnos, para no estar solos. Te
conocí un día, no seguramente no lo hice. Tampoco ahora, aunque pueda saber que
vas a hacer, conozco los gestos, los nervios, la tristeza. Te tenía idealizado
en mi mente eras la persona que debía estar conmigo, toda la vida soportando
mis estupideces. Cuando te reencontré supe que estaba en un camino difuso de
convulsiones crónicas. Sabía que íbamos a hablar pendejadas y seguramente
confirmaría mis sentimientos. De deseo, pero también de miedo. No estábamos
ninguno de los dos en la mejor posición. Estábamos atolondrados por la novedad.
Éramos los mismos, pero ya no tanto. Nos alabábamos entre nosotros -que si ya
eres diferente-, -que si cambiaste de cierta manera-. No podíamos aceptar que
la habíamos regado por completo. Yo quería jugar con mis sentimientos, negar un
poco mi realidad, tú querías también tomarme por sorpresa, mirarme, decirme que
la regaste, hace mucho. En ese momento de antaño, yo también resguarde mis
heridas, las viví en verdad, estaba jodida completamente, pero eso te alejo
más. No me arrepiento, momentos felices vivimos separados. Actualmente estoy
convencida que los seres humanos, no podemos estar solos, somos seres
gregarios, necesitamos a los demás, sin duda digo muchas obviedades. Queremos
el afecto de los otros, aunque no sea lo más adecuado, aunque nos lastime y
lastime a nuestros seres cercanos. Tus palabras son intoxicantes me dejan volar
un rato. Pensar en las posibilidades de algo diferente. No en algo que
necesariamente tiene que hablar de tu persona conmigo. Sino de otros conmigo. ¡Alto! me digo,
esto no puede ser. Acuerdos, aunque duelan, aunque veas que la otra persona que
está contigo tampoco es feliz. Estaré sometida. Esquizofrénicamente voy a
escapar a otros lados en mi cabeza y al final voy a regresar con los míos. Con
los que quiero, con lo que no quiero, con los que tengo un conflicto, con los
que amo y también con los que odio. Y tú vas a estar ahí, aunque me de miedo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario