A PROPOSITO DE LA NAVIDAD



Les dejo éste cuento navideño. Yo no festejo navidad, ni año nuevo, por cuestiones ideológicas y de convicción; sin embargo se que muchos de mis amigos si lo hacen, así que considerenlo un regalo de Navidad y año nuevo; y a los que al igual que yo, no creen en ello, pueden pensarlo como un regalo de parte mío en un día de todos los días de nuestras vidas.

Y yo, ya no supe más de mí

No quiero levantar sospechas sobre mí, espero que no tengas nada que decir, lo intento todo para ser mejor de lo que fui, de lo que fui hasta ayer, no hay nada nuevo bajo el Sol, ni escombros de un amor que pueda recoger, no tengo nada que esconder…
Los Bunkers, No hay nada nuevo bajo el Sol.

1.
Mi hermana Claudia entró a mi cuarto preocupada, enojada, me dijo que estabas en la entrada, que te veías inadaptado, como siempre. Me pidió que te corriera, que no te dejara entrar, que habláramos rápido, que te dijera que yo ya estaba en otro rollo distinto al tuyo.

Carlos le gritó a mi hermana, ella bajó corriendo y le explicó que yo hablaría contigo. Él mascullaba nervioso, creó que le decía a Claudia que no me lo permitiera, que eras malo para mí. Siempre le caíste mal, cuando me veía hablando contigo, después me decía -ese Roberto se las da de conquistador, pero solo es un puto sin futuro- y me explicaba que sabía que eras un puto porque constantemente estabas en el parque con esos amigos tuyos que eran drogadictos y que lo más seguro es que se vendían por dinero, para conseguir más mota. Mientras Carlos me sermoneaba, mi hermana se ponía celosa y le pedía que fuera al mercado por jamón u otra cosa, yo sabía que era para alejarlo de mí.

Hay Roberto cuando abrí la puerta y te miré, me acordé de golpe de todo lo que vivimos juntos. Cuando murió mi mamá, mi hermana que en ese momento tenía 25 años, trabajaba como secretaria en el consultorio de su futuro y flamante esposo, de hecho creo que a los 6 meses se casaron. Yo sufrí mucho, ella trajo a Carlos a vivir a la casa y yo tenía que aguantar todo, porque supuestamente estaba estudiando. En realidad no entraba a clases y me la pasaba con la Popi, con Nico, contigo y los demás. Tú trabajabas en la tiendita de tu padre, que estaba enfrente del parque, siempre estábamos ahí tomando cerveza. Para la gente del barrio, siempre dábamos de que hablar, que si éramos unos drogos, alcohólicos y promiscuos, por supuesto no nos importaba y nos burlábamos de ellos, de sus vidas patéticas. Cuando llegaba la noche, los dos estábamos ebrios y vagábamos por las calles en la moto a toda velocidad, me acuerdo que a veces íbamos a un motelillo que estaba cerca de mi casa, entre risas alcoholizadas, sacabas un porro, en ese momento yo volaba, me reía, hacíamos el amor a veces lento, a veces rápido, era una locura, no sentía nada, eran viajes a otro mundo. Yo nunca te pregunté donde conseguías las droga, ni que hacías para tener dinero, la tiendita no debía de dar para mucho, sin embargo tu si que tenías, me regalabas ropa, peluches, muchas chucherías. Estaba segura de que estaríamos unidos para toda la eternidad, era una niña, a los 17 años ¿quién sabe lo que quiere?

Yo te propuse ir al parque, donde todo había empezado. Caminamos del brazo, te veías más viejo, tus manos se veían más gruesas, supongo que era el trabajo en la cementera, yo estaba emocionada de verte, de caminar junto al amor de mi vida. Tengo que confesar que temblaba pero no era de frío, tu me observabas te quitaste la chamarra y me la diste, entonces cuando llegamos a la banca donde siempre nos besábamos, te pregunté si tenías pareja, novia, amante o algo parecido, tu me miraste serio inconfundible, esa mirada me lo dijo todo. Entonces te besé profundamente, como antes. Luego caminamos en silencio hacía el motelillo, entramos como si lo hubiésemos planeado mucho tiempo atrás, pedimos una habitación, el muchacho que atendía nos dio la 20, en esa habitación pasaron muchas cosas pensé, entramos y se veía más pequeña, reflexioné cuanto habíamos crecido. Cuando estaba acostada desnuda junto a ti, te conté que estaba terminando la carrera en contabilidad, que no me gustaba mucho, pero que lo sobrellevaba. Parecías cansado, estabas como triste, me dijiste que no te ibas a quedar por mucho tiempo, que tenías que regresar al trabajo a San Luís. Te conté entonces que andaba de novia con un abogado, que conocí por una amiga de la carrera y que pronto sería la esposa maravillosa de un licenciado. Tú estabas serio, te dije otras cosas, no se si me escuchaste.

2.
-Señor Roberto Fernández, si se llama así, ¿no?, sabe la razón del porque está usted detenido.

-Solamente me dijeron que le había pasado algo a Támara, que estaba desaparecida.

-Ayer 24 de Diciembre, usted fue el último que estuvo con ella, eso nos dijeron su hermana Claudia Martínez y su marido Carlos Ibarra, ellos pusieron la denuncia.


-Señor Fernández nos puede decir ¿qué hizo con la señorita Támara Martínez el día 24 de diciembre, entre las 6:00 de la tarde y las 10 de la noche?

3.
Estaba parado frente a su casa, me acerqué y toqué el timbre, no sonaba, entonces saqué la única moneda que traía conmigo y empecé a llamar a la puerta.

Salió su hermana, me miró escudriñándome, buscando la razón de porque había vuelto, me dijo que no estaba, yo sabía que mentía, le dije que solo sería un rato, no me dejó entrar y esperé afuera, antes de ir por ella murmuró entre dientes- tenía que venir éste pendejo y en noche buena, yo pensé para mis adentros- que a la chingada, con su puta noche buena-. Traté de calmarme, hace 6 años que no la veía.

Mientras estaba esperándola afuera, llegó el esposo de su hermana, me vio como siempre, con desprecio y entró a su casa gritando no se que cosas. Supongo que desde un principio estuvo celoso porque cuando salía con Támara, él sólo la miraba con esa mirada de deseo clavada en sus retinas. Él se había casado con su hermana, porque ella no lo pelaba, yo creo que pensaba que podía estar cerca de Támara y que terminaría enamorándose de él.

Cuando por fin salió, me vino a la mente la primera vez que la conocí era tan hermosa como ahora, solamente que antes tenía la mirada más inocente, de quien no conoce las cosas. Ese día ella estaba en el parque con su amiga de la escuela, a la que le decíamos la Popis, yo le hablaba porque era hermana de Nico, mi compa, mi hermano de aventuras. Támara estaba con el uniforme de la secu, se veía linda, como era de esperarse nos presentaron. Desde entonces nos veíamos en el parque todos los días, su madre estaba muy enferma, para ella era difícil y sus escapadas para vernos eran su única distracción. Fuimos muy amigos. Cuando entró en el último año de la prepa, su madre murió, fue un golpe muy duro, lo bueno es que yo estaba con ella y la cuidé, si que la cuidé.

4.
Empezamos a hablar despacio, nos preguntamos lo normal, ¿cómo estábamos?, ¿qué hacíamos en ese momento? Expliqué que había llegado hace una semana al pueblo, que la quería ver y por eso la busqué, no sabía si la encontraría viviendo todavía en la misma casa. Ella se mostró interesada, me preguntó si el trabajo era bueno. Yo estaba francamente emocionado pero me mostré serio. Támara es lo mejor que ha pasado en mi vida. Ella es inteligente, cuando yo la dejé fue porque sabía que nunca le podría dar algo bueno, yo estaba metido en cosas y me estaba volviendo alcohólico. El día que nos despedimos en la estación de autobuses, Támara no paraba de llorar, de decirme que no me fuera sin ella. Yo le dije que terminara de estudiar, que sería lo mejor para los dos.

Fuimos a las 7:00 p.m. al Motel que está cerca de su casa, como a cuatro cuadras. Lo hicimos, después como a las 9:30 p.m. salimos y nos despedimos. No supe más de ella, pensé que iría a su casa a festejar Noche Buena.

-¿Sabía que la señorita Támara Martínez, no regresó a su casa?

-Evidentemente que no, ya se los dije.

-¿Sabe que ella fue asesinada?, y ¿Qué antes fue violada? la señorita Támara Martínez está muerta, usted la asesinó. Encontramos sus huellas señor Fernández, por todo el cuerpo de la joven, estaba tirada en un contenedor de basura, pero eso usted ya lo sabe, puesto que la puso ahí después de asesinarla. La asfixió, la violó, sabemos que lo hizo. También conocemos de usted que antes robaba y que consumía drogas; huyó del pueblo porque tenía problemas con su proveedor y con nosotros, la justicia.

-¡Yo no la mate! Necesito un abogado.

-¡Deje de mentir hijo de puta! ¿Sabe cuántos años de cárcel le esperan por haber asesinado a un muchacha y por haberla violado? 40, 40 años y sabe que es lo peor, que ahí dentro le van a hacer todo lo que le hizo a esa pobre chica, pero será mil veces peor.

El sargento mando arrestarme, todo fue muy rápido, por más que intentaba defenderme, todo apuntaba a que yo la había matado, no hubo poder humano que hiciera que cambiarán de opinión, que se dieran cuenta de la verdad. Su hermana Claudia declaró ante el juez, que yo siempre había sido un vago, que cuando vivía en el pueblo, salía con Támara y que yo la drogaba y la alcoholizaba; Su esposo Carlos dijo que lo más seguro era que yo había estado celoso de que ella se había comprometido y que cuando Támara me lo dijo yo habría ardido en furia. Armaron una historia dijeron que después de despedirme de ella yo la había seguido, que la había asfixiado, pero que no me había conformado con eso sino que aparte después de muerta la había violado. Todo parecía inverosímil, todos me señalaban, en el cuerpo solo estaban mis huellas. Cuando el juez dictó 38 años de cárcel, yo no lo podía creer. Pero lo que más increíble me parecía era que Támara ya no estaba, el amor de mi vida había desaparecido del mundo, jamás la vería de nuevo emocionada.

5.
Támara nunca te voy a olvidar, me dijo Roberto al despedirse. Estábamos afuera del Motel y él parecía consternado. Yo lo besé convencida de que sería la última vez que nos veríamos, yo me casaría con Francisco. Entonces empecé a caminar y lo dejé ahí, sentí como me miraba. Caminé hacía el parque y de ahí doble hacía mi casa. En eso escuché que alguien me llamaba, me paré y entonces vi a Carlos parecía alterado ¿de dónde vienes? Preguntó, no le contesté y seguí caminando. Entonces me agarró del brazo, traía unos guantes de esos que usaba en el consultorio. -Se que fuiste con Roberto al motel, eres una puta- me dijo. Yo lo miré y todo me parecía sacado de contexto, como si no estuviera pasando. Él estaba llorando, histérico balbuceaba que me amaba y que siempre lo había hecho, que no se podía resignar a que yo me casara, pero que lo peor era que todavía me acostara con ese puto de Roberto. Entonces sin decir más puso sus manos en mi cuello. Y yo, ya no supe más de mí.

Arilin Hojaluna

PENSAMIENTOS



Ayer hablando por teléfono con mi persona le empecé a contar sobre mi dificultad para dormir por las noches, esto me pasa desde muy pequeña, recuerdo cuando tenía 3 o 4 años me la pasaba despierta e intentaba dormir sin éxito, a veces despertaba a mi hermano (de mi misma edad) para que me hiciera compañía, en otras ocasiones iba a la sala y encontraba a mi papá viendo la televisión, entonces le contaba que no podía dormir, él se quedaba conmigo hasta que me vencía el sueño.

Actualmente también padezco del mismo problema por las noches, yo nunca he tenido el sueño pesado, cualquier ruido me despierta y cuando duermo a veces me siento estresada por otro lado si escucho la voz de personas hablándome logro dormir con mayor facilidad; cuando estaba en la secundaria y en la preparatoria, al no tener a nadie dormía con la radio prendida, ahora que voy en la universidad en ocasiones prendo la radio, otras el televisor o hablo con mi persona antes de dormir.

Me gustan las voces humanas, me gusta que me cuenten historias. Aunque por otro lado hay veces que en definitiva no consigo que el sueño venga, es horrible no poder dormir, doy vueltas en la cama, me pongo sobre el suelo, me voy al sillón, fumo en mi azotea (literal, duermo en el cuarto de la azotea), a veces escucho música pero por la mañana evidentemente estoy cansada y estresada.

La noche es algo solitaria, cuando miro por la ventana del cuarto observo a los aviones que van de regreso al aeropuerto (porque no consigo ver las estrellas), la torre que está a un costado del metro instituto y escucho con cuidado a los automóviles y a las personas caminar por las calles casi desiertas; la ciudad de la furia de noche me parece una extraña, a veces veo como se traga a los individuos que la transitan, entran en una sombra y se quedan ahí quietos en el eterno paisaje de concreto, siempre gris, siempre negro.

Por fin cuando duermo, yo soy uno de ellos, de los miles de solitarios que se sienten cansados, que caminan apurados y que terminan engullidos, entonces despierto nerviosa, miro hacia la ventana, la deje abierta, los sonidos de la calle entraron una vez más a mi sueño.

Me gustan las voces humanas, me gusta que me cuenten historias para poder dormir y soñar; en contraste la ciudad nunca duerme, nunca deja de chingar, nunca deja de joder, nunca apaga las luces, nunca termina de consumar sus actos de heroísmo o de heroína ¿?, nunca deja de morir, ni de nacer; sin embargo creo que todos nos hacemos la misma pregunta ¿sueña o no, la ciudad de la furia (DF)?

Arilin Hojaluna

Hoy



Hoy amanecí con un sentimiento de melancolía, terminé de leer el libro de La hija de la amante de A. M. Homes, en él, la autora nos habla de una cuestión autobiográfica de cómo fue adoptada y después del reencuentro con sus padres biológicos.
Éste libro me hizo reflexionar sobre la familia, sobre mi familia, cuando vine a Jacona de vacaciones, pues sabía que venía a ayudar a mi mamá, a cuidar a su madre, mi abuela; ella padece Alzheimer una enfermedad que poco a poco va matando sus neuronas y como consecuencia está perdiendo sus recuerdos, se ha vuelto completamente dependiente y tiene diversas obsesiones (la perrita, mi madre, la pensión, etc.). Cuando estoy con ella pues me da cierta tristeza, no porque no la quiera, sino porque es difícil ver que es como una niña anciana, a veces me recuerda a mi y otras no. Mi mamá no puede trabajar como lo hacía antes porque tiene la preocupación del bienestar de su madre, es decir todo cambio desde que ella vino a vivir a Michoacán con nosotros. Los hermanos de mi madre decidieron no ayudar con los cuidados de mi abuela. ¿Qué es entonces la familia? Para la antropología es muy importante el estudio del parentesco, de los linajes humanos, de las genealogías, el matrimonio, las alianzas, la unión de los grupos y comunidades humanas, para Marx por ejemplo la familia es la forma en que en el capitalismo se reproducen las fuerzas productivas, es decir la clase obrera.

Pero ¿yo cómo subjetivizo a mi familia? Creo que con mucha dificultad, nunca he sido muy unida con mi madre, ni con mi padre, tengo problemas para entenderlos y para convivir, sin embargo considero que estoy agradecida por la educación y todo lo que me han brindado, por otro lado tengo un hermano gemelo, a quien hasta últimas fechas empiezo a comprender, es gay, no tengo ningún prejuicio y estoy segura de que es realmente talentoso, estudia Letras Hispánicas en FILOS, lo escucho hablar y teme no encontrar a quién amar, pero también quiere tener hijos y un matrimonio; entonces vuelvo a pensar ¿qué significa eso?, en México vivimos llenos de prejuicios, nuestra cultura fue enraizada entre el machismo y las alabanzas a cristo, en mi opinión de futura antropóloga creo que de poco en poco nuestro país superará a su historia de discriminación y homofobia, un paso adelante es que recientemente se lanzará una iniciativa en el congreso del DF para legalizar el matrimonio lésbico- gay, muchas cosas están pasando.

Creo también que cuando pienso en mi familia nuclear, veo a mi casa llena de libros y de animales, veo a mi padre rojo lleno de trabajo, a mi madre llena de historia y de presiones, a mi hermano lleno de sentimientos y buenas notas, a mi llena de dudas existenciales y muchas ganas de hacer algo conmigo misma (tal vez por eso estudio antropología), y ahora también veo a mi abuela, a ella la pienso también llena de dudas existenciales, aunque sus dudas provienen de una enfermedad silenciosa y cruel que la hace olvidar. Todos ellos son grandes modelos a seguir, tal vez cuando tenga mi propia familia será muy parecida a la mía, tendremos muchos libros y muchos animales, probablemente tenga una hija que no sea muy unida a mí o tal vez si, a pesar de todo y a regañadientes se agradece tener alguien que te conoce y te soporta. Y cuando crecemos en algunas ocasiones formamos familias diversas, de amigos, de compañeros de ideología, de amantes del mismo sexo, son diferentes a la familia en teoría, pero muchas veces actúa de igual manera: te cuidan y te dan un soporte cuando amaneces con melancolía.

Arilin


Dedicado a mi futura familia, mi vida.

ESOS

Hace tiempo que no escribía, pero les dejo éste cuento.

ESOS

Observar el horizonte y gritar, es lo único que podía hacer. No voy a salir de ahí, nadie me va a rescatar. ¿Cómo fue que me metí en éste problema?

Miro al horizonte sólo estás tú, espero que te compadezcas y me ayudes, no importa que no seamos iguales, que tus besos me quemen y que estemos perdidos.

Espero huir contigo de la mano, no importa hacía donde. Estoy sufriendo, quiero correr, quiero estar a tu lado.

-¿Por qué me dejas? Hay cosas que aún no han quedado claras. Estas conmigo o estás con ellos, estoy sangrando ayúdame. Llévame contigo, estoy en el fondo y tú eres la única que me podría salvar. Yo soy pequeño e insignificante, tú eres lo más importante de mi vida, no quiero estar solo.

Estoy desangrándome y no la veo cerca, ¿dónde está?, ella mi dueña, la luz de mis ojos.

Dos días después…

Me acerco a él. Mi padre está comiendo. Entonces le cuento lo que vi:

-Papá, estaba caminando por el bosque y encontré algo espeluznante y huele mal, estoy algo asustado

-No tengas miedo Miguel, de seguro es otro ciervo muerto.

-Pero, pero, tenía forma humana…

Mi papá y yo caminamos por el bosque, hace unos días yo había escuchado ruidos que provenían de ahí y ahora estaba seguro de que no era otro ciervo.

-Ahí está papá ¿es uno de esos?

Mi padre era grande, a diferencia de mi madre que más bien era de talle pequeña. Olió con cuidado aquella cosa, se veía consternado.

-Bueno creo que tienes razón.

Miramos a lo lejos, el humo sigue saliendo de esos galerones de concreto. Mi papá me contó que hay humanos malos y ambiciosos, que tienen esclavos de su misma especie.

Desde hace cientos de años los vemos entrar, miles entran, son obreros, alimentan las máquinas enormes que nunca paran; de vez en cuando unos intentan liberarse, entonces los de negro vienen al bosque, que está siendo destruido por los humos tóxicos y desperdicios, y entonces tiran los cuerpos inertes de los rebeldes, a veces nos tocan ver que algunos luchan por su vida, pero están muy heridos...

Un día le pregunté a mi papá porque nosotros no moríamos como ellos.- Nosotros no pertenecemos a su especie, somos seres del bosque, vivimos en la clandestinidad- contestó. Y me hizo prometerle jamás acercarme ahí.

-La otra noche papá, escuche y vi a dos humanos, uno era un hombre, igual a éste, la otra era una mujer vestida de negro, ellos se besaban.

-Ya no digas nada Miguel, los muertos deben ser enterrados en silencio.

Hoy


Hoy regresé a mi tierra michoacana, cuando bajé del autobús y sentí el calorcito de mi pueblo bicicletero tranquilo, callado y pequeño, me entró la melancolía, después de no haber venido en 6 meses, tengo que reconocer que lo extrañaba; Sin embargo dejar la ciudad de la furia (DF) me causa sensaciones ambiguas; por un lado a veces simplemente no quiero estar entre el ruido, el caos y toda la gente apretujada y apresurada en un vagón de metro, pero a la vez eso me gusta.

En fin veamos como me va en éstas vacaciones.
Arilin Hojaluna