HOY



Ésta mañana iba a ir a una junta del colectivo que estamos conformando algunos compañeros de la carrera y yo, por desgracia no pude asistir, lo que paso es que estaba en el trolebús con mi novio y se empezó a llenar de gente, entonces sentí mucha ansiedad y un miedo que no pude controlar, me puse tiesa, temblaba y sudaba, en fin esto no es algo precisamente nuevo, creo que tengo una fobia.

Hace tiempo que no escribía, he tenido mucho trabajo en la universidad y además el trabajo político me absorbe.

El sábado pasado fue noche de primavera en el zócalo capitalino, estaba con mi hermano y con mi novio, fuimos a ver los conciertos. Saliendo estábamos caminando y comencé a sentirme muy ansiosa, porque observé que estaba rodeada de gente que se aglutinaba, entonces decidimos ir por una calle no muy transitada, me senté, pero mi novio accidentalmente me piso, creo que eso desencadeno una serie de eventos desafortunados, avance unas cuadras más pero cada vez nos encontrábamos con más personas, empecé a sentir que no podía respirar, me dio mucho miedo, lloraba, estaba tiesa y no podía moverme, duré así como 40 minutos hasta que pude llegar al “micro” que me llevaría a mi casa.

Es algo extraño que me den miedo las conglomeraciones de gente. Lo que siento cuando me rodean y no respetan mi espacio personal, es algo que no se puede explicar en el plano de lo racional. Quisiera no sentirme así, quisiera no tener ese miedo que me inmoviliza, me pregunto si algún día me pasa cuando vaya sola, cuando necesite hacer algo importante o en mi incapacidad de reaccionar ponga en riesgo mi vida, todo ello da vueltas en mi cabeza una y otra vez.

Fobias, son sentimientos que las personas preferirían no tener, no pensar, como describes algo que muchas veces no tiene sentido para los demás. Mi mejor amiga Mireya tiene fobia a los gusanos, una vez en la preparatoria teníamos que encontrarnos con unas amigas que estaban bajo un árbol, un árbol que Mireya identifica como un contenedor de gusanos, comenzó a gritarme que no fuéramos ahí, que no quería, lloraba estaba inmóvil, no la comprendí en ese momento, hasta ahora.

Lo que he decido es ir con la psicóloga de la escuela, necesito enfrentar mi miedo, en está ciudad de la furia donde las personas abundan y se aglutinan, no puedo parar tengo que seguir adelante con mis actividades.

Aunque por otro lado, escribiendo estoy haciendo catarsis, necesitaba volver a sentir el río de palabras que me arrullan y a la vez me excitan, el ejercicio de la escritura puede ser orgiástico en algunas ocasiones, después les explicaré el proceso, cuando tenga más tiempo.

2 comentarios:

Jose Luis Montero. Yoko dijo...

Mi vida, no se preocupe si yo puedo cuidarla en esos momentos, pero al igual que a tí me da miedo que suceda cuando estés solita. Te amo mi vida.

FB dijo...

A mi no me dan miedo, a mi me dan asco... demasiado asco. No estoy seguro de si se puede decir que se trata de una sensación análoga, pero es un hecho que de igual forma me conflictúa estar rodeado de tal cantidad de anélidos pútridos entre cada calle de este pestilente remedo de ciudad.

Como sea... veo que tmb tenías rato sin actualizar... te veré de nuevo en mi blog niña?