Mi única esperanza
La oscuridad es cómplice de los arrebatos de los sueños,
he llegado a pensar que no hay más remedio
te extraño.
Ella leyó la nota y no le dio la suficiente importancia, era lo único que le faltaba. Que él la extrañara, después de años de no saber nada de Joaquín, tenía el presentimiento de que estaba ahí, hirviendo en su sangre. La rompió ¿qué más podía hacer?
Después de unas horas de caminar distraído por las calles de la ciudad de la furia, sabia que ella estaría en su casa, era una maniaca, loca por los cronogramas de actividades. ¿Por qué se había enamorado de ella en primer lugar? No era la más bonita, ni la más inteligente, tenía mal carácter y le faltaba sonrisa. Se había alejado de Sandra para no llorar más. Él se consideraba poco convencional, con sus ganas de ser cineasta, hasta el momento sus cortometrajes solo se presentaban en cineclubs perdidos de dios y de la ciudad. En su andar iba recordando las últimas palabras que gritó antes de marcharse, -me voy porque no te soporto eres indecible- debió haber dicho invencible, o mejor aún imbécil, era lo más adecuado, pero ¡no!-, tenía que haber sido poeta. Sandra ni me escuchó, la maniática me aventó un horrible florero. Entonces ¿por qué le escribí esa nota?
Yo estaba sentada en un café, apuntaba en mi agenda lo que tenía que terminar de hacer en la empresa, cuando noté que alguien me miraba y entonces lo vi era el estúpido de Joaquín. Aún recuerdo claramente que cuando me abandonó, perdí el viejo florero de mi difunta madre en un arrebato de furia bastante común. Estaba convencida de que tener los pies en la tierra, no era un pecado. Que él no podía negar que lo había querido y amado, pero que sus sueños de director, sin duda me hartaron. ¿Por qué no quería una trabajo normal? de gente común como ella.
Simplemente se la escribí, se la di y me fui. Ni siquiera la saludé, ni mucho menos le dejé un número de teléfono para que me llamara ¡qué pendejo! No quiero extrañarla ni un minuto más de mi patética existencia, quiero amarla, pero tengo miedo de tenerla. He llegado a la conclusión de que mi única esperanza radica en que tal vez ella me busque algún día de estos, entonces la voy a esperar, eso es lo que haré, aunque pasen cuatro años más, sin duda Sandra tiene que regresar a mi.

1 comentario:
Hola,
No he podido leerlo amore. HE andado ocupado y no he tenido tiempo de leerlo.
Te amo
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