Hoy


Hoy me regreso al DeFectuoso, es raro, porque después de estar un buen rato en mi pueblo bicicletero, me siento cómoda y tranquila, alejada de todo, del gran bullicio, del tiempo veloz y sobre todo de las calles y del metro siempre atestados de personas.

¿Qué hice en Zamora? La verdad me la pase leyendo, chateando, saliendo de juerga, viendo la tele, escribiendo, jugando, durmiéndome tarde y despertándome tarde.

Algo que tienen las vacaciones es que son un arma de doble filo, uno se acostumbra a estar de huevón y cuando llega el día de marcharse y volver a las actividades normales, estás feliz pero reticente.

Lo que más extrañé en estos días, fueron dos cosas. La primera es algo que me encanta, mi escuela adorada, tengo muchas ganas de volver y de empezar a presionarme por los trabajos, ensayos, nuevas teorías, debates, ponencias, actividades, juntas, asambleas, etc. Tengo que confesar que soy nerviosa y me estreso fácilmente pero a la vez y muy a mi pesar no puedo vivir sin ello; también me muero por volver a la chela y a los amigos, al debate informal y al desmadre. La segunda cosa que extrañé y mucho, es a mi persona, él se tuvo que quedar trabajando, pero éste lunes que paso vino a verme, fue emocionante porque no me lo esperaba y claro me puso de muy buen humor.

Sé que al dejar mi pueblito pues extrañaré a mi familia, a la tranquilidad, a las distancias cortas, a los amigos de todo la vida, a mis mascotas y a mi casita en medio de las parcelas.

Zamora y Jacona crecen rápidamente, regreso y observo que ya cambiaron un poquito más, lo que me alarma es que están fraccionando muchas tierras de cultivo que eran altamente productivas, ¿de qué se va a sustentar la población rural?

Aunque cambien, siento que nunca se me harán tan extrañas, como a veces me parece la ciudad de la furia; en ese sentido creo que Don Luís Gonzáles definió excelsamente lo que siento, el pueblo (mi pueblo) es la patria chica (mi patria chica).

También conocida como la matria. Ésta puede ser: “El terruño, la parroquia, el municipio o una minisociedad […]. (Que son) un espacio corto, abarcable de una sola mirada hecha desde las torres de la iglesia o desde la cumbre del cerro”.

En efecto dejaré a mi patria chiquita, para adentrarme a la exótica selva de concreto. Ella ¿Qué me deparará?

Por cierto algo relacionado con el lenguaje que siempre me llevo de Zamora, es por supuesto mi acento provinciano, aunque a veces se va no me lo puedo quitar, jejeje, en el fondo me hace feliz.

Arilin Hojaluna

2 comentarios:

Jose Luis Montero. Yoko dijo...

Hola amor.
Tu acento, me gusta molestarte con tu acento jejeje. Te amo

FB dijo...

Interesante la perspectiva de tu regreso a la ciudad. hehe carajo, aunque no pongas que estudias antropología social, se nota a leguas en cantidad de cosas que escribes. En serio que muchas de tus ideas al respecto me parecen demasiado ilusorias, pero bueno, esta porquería no da para mucho, mejor será intercambiar puntos de vista de frente que por un jodido msn.

Por mientras... al menos aquí no te aburres! xD