De izquierdas, libros y demás
Soñemos lo imposible
«Hay hombres que luchan un día y son buenos, otros luchan un año y son mejores, hay quienes luchan muchos años y son muy buenos, pero están los que luchan toda la vida, y esos son los imprescindibles»
Bertolt Brecht
Estoy peda. Son de esas ocasiones que te pones algo borracha y tu mente casi por sí misma se pone a pensar profundamente.
Hoy sábado pretendí ir a una manifestación en contra de los asesinatos que actualmente se están perpetuando en Gaza; cuando llegué al Hemiciclo observé las mantas y también a las personas que estaban ahí reunidas, algo que me llamó mucho la atención fue que televisa estaba grabando todo y haciendo entrevistas. Normalmente cuando voy a marchas, siempre ocurre que no hay un interés de los medios por emitir la noticia, ya que son protestas que son desaprobadas por la clase hegemónica en el poder (es decir el gobierno mexicano y los empresarios). En fin, creo que lo que me desanimó por completo y me dio algo de coraje fue observar una manta que decía “que no era Israel el qué asesinaba personas en Gaza, sino que era Hámas”, en ese momento pensé que realmente algunas personas desconocen que ésta guerra no es un conflicto entre países que se “odian” o una disputa entre distintas religiones (hay algo de eso, pero no es definitorio), sino que atrás de ello se encuentran las petroleras gringas queriendo beneficiarse económicamente. Esto es algo que en lo particular nos debe de preocupar, puesto que en tiempos de crisis, las grandes trasnacionales harán lo que sean por apropiarse de territorios potencialmente explotables. Aparte de que hay personas inocentes dentro del conflicto, que están muriendo. Las armas son de alto alcance y no discriminan entre niños, ancianos, hombres y mujeres, todos ellos civiles.
En realidad ya no acompañé a los de la marcha puesto que en lo personal me pareció que estaba algo viciada. Puede que tal vez me equivoqué, sin embargo mi sentir era y seguirá siendo en solidaridad con el pueblo Palestino y en contra de que siga la expansión imperialista en medio oriente, se debe exigir internacionalmente el cesé al fuego en la franja de Gaza y el alto total a la masacre de personas inocentes.
Por otro lado todo ello me hace reflexionar también en la crisis que está viviendo el modo de producción capitalista, puesto que se espera que en poco tiempo alcance grandes proporciones. Normalmente el mismo sistema promueve que las personas no vislumbren nada más halla del capitalismo y de la estructura de clases; sin embargo creo que sí se puede soñar lo imposible. Algunos podrán pensar que la utopía como tal solamente sirve como un paliativo para que los pobres que sufren de los embates del capital, preserven algo de esperanzas, pero sigan sobreviviendo en las mismas condiciones; sin embargo cada vez se hace menos factible seguir pensando las cosas de la misma manera. Existen día a día más personas que no están conformes con el modelo actual y están vislumbrando un camino con miras a un enfoque socialista. El Che hace mucho que dijo la frase “seamos realistas, soñemos lo imposible” y aún hoy sigue vigente. La revolución como medio por el cual acabáremos con la explotación del hombre por el hombre, daremos fin a la prehistoria e iniciáremos con la historia de la humanidad. Creo que no está prohibido soñar, e imaginar, puesto que ambas son partes básicas de la creación. Imaginemos pues, que podrá lograr el pueblo unido contra el capital. Estoy segura que todo ello se concretará en el plano de lo real cuando la clase trabajadora tome lo que les pertenece y se elimine la propiedad privada de los medios de producción.
Por último la razón del porque en el principio escribí que estaba algo borracha (aunque a éstas alturas ya se me bajo), es que fui a la cantinita de insurgentes a tomarme unas chelas con mi persona y con nuestro amigo Arturo, la verdad es que estoy algo cansada y se me subió muy fácilmente. No cabe duda que eso me aflojó las palabras; y las ideas por lo tanto fluyeron como torrentes, en fin solamente espero poder pronto dormir.
Arilin Hojaluna
Nota: Éste post pretendía subirse el día sábado (es decir técnicamente ayer) pero lo traspaso así que pues ya ni modo.
PENSAMIENTOS
Ayer hablando por teléfono con mi persona le empecé a contar sobre mi dificultad para dormir por las noches, esto me pasa desde muy pequeña, recuerdo cuando tenía 3 o 4 años me la pasaba despierta e intentaba dormir sin éxito, a veces despertaba a mi hermano (de mi misma edad) para que me hiciera compañía, en otras ocasiones iba a la sala y encontraba a mi papá viendo la televisión, entonces le contaba que no podía dormir, él se quedaba conmigo hasta que me vencía el sueño.
Actualmente también padezco del mismo problema por las noches, yo nunca he tenido el sueño pesado, cualquier ruido me despierta y cuando duermo a veces me siento estresada por otro lado si escucho la voz de personas hablándome logro dormir con mayor facilidad; cuando estaba en la secundaria y en la preparatoria, al no tener a nadie dormía con la radio prendida, ahora que voy en la universidad en ocasiones prendo la radio, otras el televisor o hablo con mi persona antes de dormir.
Me gustan las voces humanas, me gusta que me cuenten historias. Aunque por otro lado hay veces que en definitiva no consigo que el sueño venga, es horrible no poder dormir, doy vueltas en la cama, me pongo sobre el suelo, me voy al sillón, fumo en mi azotea (literal, duermo en el cuarto de la azotea), a veces escucho música pero por la mañana evidentemente estoy cansada y estresada.
La noche es algo solitaria, cuando miro por la ventana del cuarto observo a los aviones que van de regreso al aeropuerto (porque no consigo ver las estrellas), la torre que está a un costado del metro instituto y escucho con cuidado a los automóviles y a las personas caminar por las calles casi desiertas; la ciudad de la furia de noche me parece una extraña, a veces veo como se traga a los individuos que la transitan, entran en una sombra y se quedan ahí quietos en el eterno paisaje de concreto, siempre gris, siempre negro.
Por fin cuando duermo, yo soy uno de ellos, de los miles de solitarios que se sienten cansados, que caminan apurados y que terminan engullidos, entonces despierto nerviosa, miro hacia la ventana, la deje abierta, los sonidos de la calle entraron una vez más a mi sueño.
Me gustan las voces humanas, me gusta que me cuenten historias para poder dormir y soñar; en contraste la ciudad nunca duerme, nunca deja de chingar, nunca deja de joder, nunca apaga las luces, nunca termina de consumar sus actos de heroísmo o de heroína ¿?, nunca deja de morir, ni de nacer; sin embargo creo que todos nos hacemos la misma pregunta ¿sueña o no, la ciudad de la furia (DF)?
